lunes, 19 de noviembre de 2012

SINVERGÜENZAS





 


Es lamentable ver la deriva de Cataluña, mejor dicho de algunos políticos catalanes o aún mejor dicho de unos cuantos sinvergüenzas cabecillas catalanes que llevan manipulando al pueblo catalán durante años y ahora cuando ya no pueden esconder Mas sus desmanes y corruptelas enarbolan la banderola del soberanismo contra el gran enemigo España.
La precampaña y campaña para las elecciones catalanas ha desenmascarado a una recua de sinvergüenzas de tomo y lomo. Unos con la carita de buenos que durante años han gobernado Cataluña, más o menos dentro de la Constitución y ahora se apuntan al carro que antes no se atrevieron a encabezar del soberanismo, independentismo y no sé que Mas. Jorge Pujol ha sido durante 23 años –ni Mas ni menos- presidente de la generalitat de Cataluña. Durante este tiempo, es muy enriquecedor (palabra mágica) leer la evolución económica de sus siete hijos, nietos y la suya propia; las visitas a Sudamérica y sobre todo a México, los negocios allí creados, las noticias sobre comisiones no solo para su partido sino para el enriquecimiento personal en casos como el de la banca catalana y el palau de la música, al menos según se puede recoger en infinidad de páginas y páginas en internet. Ahora Oriol Pujol pretende trepar también en política pero hoy existen muchos Mas tiburones en el estanque compitiendo por dominar el cuerno de oro.

Cuando allá por septiembre Arturo Mas hace público la disolución del parlamento catalán para convocar nuevas elecciones, lanza el órdago al Gobierno de España y al propio Estado de que pretende efectuar su, famoso ya, referéndum para alcanzar una Cataluña independiente. Proceso y procedimiento negados explícitamente por la Constitución española, votada también en Cataluña en su momento.

A este carro se apuntan partidos como Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), Solidaridad por la Independencia (SI), Candidatura de Unidad Popular (CUP) además de la propia federación de Convergencia y Unión (CIU). Todos los días sus voceros como los mencionados Pujol, el portavoz Francisco Homs, presidente Arturo Mas, J. Antonio Duran y Lleida, Oriol Junqueras, J. Luis Carod Rovira y el inigualable Felipe Puig, nos dejan alguna “perla” informativa a cada cual Mas ingeniosa pero también Mas desvergonzada. Es también penosa la postura del Partido Socialista de Cataluña (PSC) que por boca de su cabecilla Pedro Navarro se manifiesta a favor del referéndum aún en contra del PSOE en donde si nadie dice lo contrario está integrado.

Es, a todas luces, una sinvergüencería manifestarse ilegalmente contra el Estado y al mismo tiempo pedirle al mismo Estado (porque lo necesitan para poder cobrar cada mes) cientos de millones a título de rescate.
La campaña soberanista puesta en marcha pretende tapar, sin ninguna duda al respeto, la muy deficiente gestión en la Comunidad Autónoma de Cataluña por sus gobernantes. Esta malísima gestión les ha llevado a ser la Comunidad  con Mas deuda (superior a los 40.000.000.000 de euros), mayor inflación, mayor crecimiento de paro y situarse la quinta peor para encontrar trabajo hoy.
Las informaciones que ahora saltan a la palestra sobre corrupción, comisiones y cuentas en el extranjero, por los partidos gobernantes y a nivel personal de muchos de sus dirigentes, la cascada de datos económicos, las manifestaciones de responsables de Instituciones de la UE, de personalidades de todo tipo, económico, financiero y de leyes que ponen de manifiesto la imposibilidad del intento y salida de la UE aún en el caso de que se aceptara la escisión, han hecho recular a estos listillos de feria. Ahora –donde dije digo, digo diego- se autocorrigen con una marcha atrás descarada de que la soberanía es cuestión de tiempo pero que ahora todavía no es su momento, aunque mantienen la idea del referéndum.
Esta marcha atrás es puramente de sinvergüenzas aunque, hay que reconocerlo, han conseguido que en la campaña se hable casi solo de ello y no de programas de gobierno que resuelvan la gravísima situación económica de Cataluña a la que estos mismos la han llevado.

 
A mi amigo Antonio

martes, 6 de noviembre de 2012

SIN VERGÜENZA



La vergüenza es un sentimiento totalmente humano y natural; es un conocimiento en mayor o menor medida de una supuesta transgresión de las reglas que hayamos podido cometer y que, bajo nuestros principios, damos por hecho que supone una deshonra para nosotros, sobre todo si ha quedado al conocimiento y a la vista pública. También es cierto que hay muchos humanos que carecen de este sentimiento. A botepronto se amontonan los nombres de muchos de ellos.

La vergüenza, bien valorada en sus justos términos, ayuda a que nuestro comportamiento en sociedad transcurra dentro de unos cauces éticos y educados. Está bastante relacionado con el sentido del ridículo que, como sabemos, también luce por su ausencia en muchos personajes públicos.

Por ser, en definitiva, un sentimiento que forma parte de la sociedad, se convierte en un concepto-motivo para ser manejado y manipulado por los politiquillos de turno en aras de sus objetivos, integrándose en sus idearios y dogmas de partido.

En nuestra democracia, desde el año 1982, últimos treinta años, con 21 de gobiernos socialistas y 9 de los populares se han ido cambiando los conceptos de orgullo y los de vergüenza hasta límites increíbles. Unas veces de forma soterrada y sutil y otras de manera estentórea y hasta por la brava han trabajado para que lo más natural sea una vergüenza y lo que antes suponía falta de respeto o irracional ahora sea correcto y hasta “moderno”.

Hablar de la Patria, por ejemplo, ha pasado a ser de fascistas (término normalmente mal utilizado), nombrar España parece que se menta al diablo. ¿Por qué un español ha de sentir vergüenza si dice que es español? ¿Por qué hay vergüenza y hasta miedo de alardear de nuestra bandera, la española? ¿Cómo puede ocurrir y -lo que es peor- se puede permitir pitar (hasta con previo aviso) al himno nacional, himno de todos mal que les pese a algunos?

Ha habido unos personajes incultos, zafios y casposos que han convencido incluso a buena parte de nuestra juventud, que no han conocido los tiempos del franquismo, de que todo lo que no fueran sus proclamas (siempre revanchistas y dirigidas a cambiar la historia) era franquista y demás epítetos normalmente mal atribuidos.

Recientemente, en la pugna independentista (asunto que merece un comentario específico), uno de estos politiquillos ha dicho que si lo que buscaba su contrincante era la España, Una, Grande y Libre. Por supuesto lo refería con toda la carga de “memoria histórica” que he comentado. ¡¡¡Hay que ver, se acuerdan y nombran ellos más a Franco que los que fueron sus seguidores!!! Pues por supuesto, no debe producir ninguna sensación de vergüenza querer que España sea Una y no diecisiete o dividida por inconscientes interesados, que sea Grande, pues faltaría más, pobres de aquellos que aspiran a ser poca y pequeña cosa, y Libre, bueno esto es más complicado porque todos decimos que vivimos en un País libre pero con nuestras condiciones, no con las de los demás. El concepto de libertad también merecería un apartado monográfico pero claro que queremos una España Libre. ¡¡¡Una, Grande y Libre, si señor!!! Lo haya dicho antes quien lo haya dicho.

Se ha hecho una campaña descomunal contra la Iglesia Católica al mismo tiempo que se han invertido muchos millones en una “alianza de civilizaciones”. Ja. Es normal polemizar y defender el velo islamista en las escuelas pero condenando los crucifijos. Es normal oír palabras mal sonantes hasta por televisión  y avergonzarse de un “por favor” “gracias” “buenos días”. Será feo eso de “de puta madre”… y además lo celebran los muy estúpidos.
No tengamos vergüenza de mencionar aquellos símbolos y conceptos que son parte de nuestra esencia y sintámonos orgullosos de ser lo que somos. Estoy convencido de que somos lo que somos y no lo que decimos que somos.

sábado, 3 de noviembre de 2012

SOPA DE LETRAS


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A mi amiga Matil








martes, 30 de octubre de 2012

LA HUELGA




 


Que la huelga es un derecho reconocido en La Constitución nadie lo niega, pero su uso y su manipulación, normalmente, se aleja del espíritu que la identifica y hasta la dignifica.

La gran mayoría de huelgas generales que se han producido en democracia han tenido tintes totalmente políticos y muy poca motivación laboral. Tanto es así que solo hay que repasar qué se hizo durante los años que se gestaron los 3 millones de parados que pasaron a engrosar las listas del paro, alcanzando los 5 millones. ¿Cuántos millones de euros regaron los sindicatos?

La huelga, como herramienta que es para poner de manifiesto una protesta, ha de ser utilizada con sumo cuidado y precaución para que su uso no produzca más daños de aquellos que se pretenden solucionar. No concibo que una ama de casa tradicional se ponga en huelga de no cocinar ni dar de comer a los componentes de una familia porque el padre que trae los ingresos a la casa no lo hace en suficiente cantidad.

Dada la situación del País, en estos momentos verdaderamente delicados, lo que menos falta hace es promover movilizaciones de las masas –cosa por otra parte de lo más sencillo- justificando piquetes que informan con la “razón” de la agresión y la silicona, convocando colectivos sociales como el de los indignados que buena muestra han dado ya de algaradas y otros desmanes. España no está para protestar por el trabajo dejando de trabajar. ¿Por qué no lo hacen al revés? trabajemos 1 hora más durante una semana, por ejemplo.

La aportación negativa, la foto negativa, de España que situaciones como esta transmiten al mundo son equiparables a las manifestaciones independentistas de otros politiquillos. Precisamente todos ellos, sindicatos y partidos, que tanto valoran salir en la “foto”. Pobre gente. Al final solo nos queda que pensar que la pela es la pela para unos y para otros. Los sindicatos con sus mermas en el dinero fácil que hasta ahora recibían y algunos políticos con la bajada, también, en la percepción de fondos para mantenerse en el poder ere que ere, no saben más que recurrir a este tipo de movilizaciones fáciles creando un imaginario enemigo común.

Otra cosa son las manifestaciones puntuales de algunos sectores que se sienten efectivamente perjudicados en los efectos de rebajas por ajustes. Estas son perfectamente respetables y quizás, hasta debieran resultar más escuchadas.
El derecho a holgar, como todos los derechos, tiene sus límites; unos de carácter legal, otros sociales y  económicos pero también de carácter ético y responsable. Que cada uno medite y valore de forma inteligente y no borreguil las consecuencias de sus actos. Menos holgar y más construir. Menos pancarta y más lectura.

miércoles, 17 de octubre de 2012

ZP DE AQUELLAS AGUAS ESTOS LODOS


Que España está en crisis parece que todo el mundo lo tiene claro pero lo grave es que se encuentra inmersa en varias crisis a la vez : económica/financiera, rentabilidad, credibilidad, constitucional, paro, organización administrativa del Estado, política, identitaria y de secesión, entre otras.

Personalmente creo que todo empezó cuando todavía en la oposición ZP se quedó sentadito en su silla (como dice la canción infantil) ante la bandera de EE.UU. ¡que valiente! ¡que machada!, ya ya, se le veía venir. A tenor del sangriento atentado de 11M se ve, contra pronóstico, elevado al puesto de Presidente del Gobierno de España. Lo primero que hace es ganarse amigos, retira sin la más mínima prudencia militar los pocos soldados que nos representaban en Irak. Automáticamente pasamos de estar entre las primeras naciones del mundo a no estar en ningún lado. Bueno, el estaba todo contento porque se había encontrado las arcas llenas y hacía bueno aquel dicho popular: “no compres a quien compró, compra a quien heredó que no sabe lo que costó”. Pensaba hacer “maravillas” con aquellos fondos públicos, y las hizo, ¡caray que sí las hizo!

De estar en ningún sitio en el patio internacional, empiezan los movimientos inteligentes de buscar amigos. Felicita de antemano por haber ganado al candidato que perdió contra Ángela Merkel; con ideas como aquella de la “alianza de civilizaciones” (costó varios millones) se acerca al mago Chavez de Venezuela, al currito Evo Morales de Bolivia, al humanista Fidel Castro de Cuba, al innombrable Ahmadineyad de Irán, al sosegado Bashar Assad de Siria y así muchos otros y lo que es mejor?, todo ello mediante el “buen hacer” del ministro  Moratinos.

Con la Caja Publica, busca ganarse adeptos de todo tipo entre las capas sociales, sindicatos (dinero a mogollón), artistas, administraciones públicas disparadas, subvenciones extras a parados, ayudas para pisos a jóvenes sin trabajo, asociaciones de estudiantes, asociaciones agrarias, de la mujer (hasta crea un ministerio de la igualdad ¡obsesivo!), se sienta a negociar con los terroristas (“el hombre de paz Otegui”), cede ante las CC.AA., les deja hacer lo quieran con el estatuto catalán (“yo aprobaré lo que el parlamento catalán apruebe”). Cara a “su” exterior, financia ONGs de todo tipo, homosexuales de no sé donde, lesbianas de Nigeria, asociación por la mujer de El Senegal y tantos y tantos dispendios que de un superávit que se encontró al llegar, dejó al salir un déficit que veremos cuando conseguimos superar. La deuda, en consecuencia, la dejó allá por el billón de euros, sí sí por el billón. ¿Esto podría encuadrarse en el delito de malversación de fondos públicos?, deberían pedirse responsabilidades.
Ahora, el gobierno ha de dejarse de complejos y actuar duro en el cumplimiento de la ley, acabar con el déficit parece lo más fácil pero, claro, a costa de no crecer y empobrecernos más aún. Hay que acabar con el cachondeo interior de las CC.AA. y las llamadas a la desobediencia civil. Los sueños de grandeza de Mas, por el camino del “sí o sí aunque sea ilegal” han de ser correspondidos con toda la dureza y claridad que las leyes permitan. Los Mas y Otegui (tienen la misma idea de futuro para sus regiones) así como algunos otros políticos que campan a sus anchas han de ser desenmascarados ante sus seguidores (que también los hay con claridad de ideas y buena voluntad) poniendo sobre la mesa su encausamiento si procediera. Pero hay que hacerlo ya, no mantengamos el buenismo, como el anterior gobierno, y se nos pase el arroz definitivamente. Ya tenía que haber habido mensajes y actuaciones diáfanas sobre las ilegalidades que se están cometiendo.

martes, 16 de octubre de 2012

EL FOCO




 


Vengo siguiendo a través de la prensa, en la medida que el tiempo disponible me lo permite, la marcha, declaraciones, amenazas y contraamenazas que se producen sobre el tan manido independentismo. Entre las muchas conclusiones a las que he llegado, voy a centrarme sobre la manipulación y deriva que observo en las declaraciones de los políticos que con la selección de titulares que efectúan los medios (normalmente buscando el sensacionalismo cuando no el oportunismo) consiguen llevar a la gente en general a dilucidar entre si es “buena” o es “mala” la independencia de un territorio, soberanía, separación o cómo quieran calificarla, cuando la verdadera cuestión es otra.

 Los deseos y diferentes enfoques que puedan tener las personas, bien individualmente o de forma colectiva, sobre cualquier orden de la vida en su más amplia visión: familia, religión, política, cultura, trabajo, sexo, disciplina, autoridad y una infinidad de conceptos que desarrollamos y conforman nuestra convivencia, no deben encontrar en la sociedad más problema que el cauce legal y siempre civilizado por el que deben discurrir sus reclamaciones. También, por qué no, entre estas apetencias se encuentra el independentismo.

En mi opinión, el hombre quiere ser independiente desde pequeñito, en la más tierna infancia ya quiere hacerse dueño y controlador de sus actos, sin saber exactamente de qué se trata, quiere ducharse solo y no sabe, quiere bajar las escaleras solo y acaba cayéndose, quiere comer solo y se embadurna, quiere cortar su comida y lo que se corta es un dedo, etc. etc. En el colegio quiere mantener una independencia de su grupo respecto a las demás clases, quiere pero no puede saltarse la disciplina del profesor. En la adolescencia  no quiere el patrón de comportamiento ni el método de vida al que se ve obligado en su casa. Quiere independizarse pero que su papá le siga manteniendo y protegiendo. Posteriormente, cuando sale a la vida real, se encuentra con que la mayoría de las conductas a las que se ve obligado entre su grupo de amigos, con las personas del otro sexo, en el trabajo, sus jefes, compañeros y subordinados no son de su agrado por lo que se plantea modificarlas y conseguirlas logrando su independencia.

Claro que sí se puede estar de acuerdo en las apetencias independentistas. En lo que no se puede estar necesariamente de acuerdo es en que esas apetencias sean de cuatro politiquillos que mueven a las masas con conceptos totalmente demagógicos, con mentiras de todo tipo, sin plantearse las posibilidades reales económicas y legales del asunto. Tampoco se puede estar de acuerdo en que los planteamientos que se vienen oyendo sean de tono secesionista a la brava “lo haremos sí o sí” … ¡vamos que no se puede ser Mas irresponsable ni Mas tonto!

¡¡ Este es el verdadero debate que debe haber en la sociedad !! ¿Qué caminos existen en las leyes para conseguirlo? Si no están claros o no existieran, también es legítimo marcarse como objetivo primario cambiar esas leyes pero, insisto, este es el camino y no meter a toda España en una discusión vacía y estéril sobre el independentismo. Primero están los cauces.

No obstante, por dejarlo claro, mi pensamiento personal, es que las restas son malas; son mucho mejor las sumas. Los localismos son catetadas de gente ciega al progreso de la humanidad.